viernes, 10 de marzo de 2017

Una breve historia de una chica de Preston

                                 Los que leyeron "Relatos de un Inmigrante" quizás me recuerden. Soy Manolo, Manuel Enríquez.  Durante todos los años que viví en Cuba siempre tuve la costumbre de escribir las cosas más notables que me sucedieron o que me contaron, y de esa forma llené decenas de libretas escolares con mi letra apretada y llena de rasgos. La que les voy a contar ahora es la historia de una joven de Preston que ella me contó allá por el año 1965, cuando ya estaba instalado el régimen comunista que tanto daño le ha hecho al pueblo cubano, y que por cuya causa, me despedí para siempre de Cuba dos años más tarde.

                            A pesar de que he vivido mucho, y por lo tanto he visto mucho también, siempre recordaré a Marina, joven mujer que vi nacer y crecer en Preston hasta que se fue para la Habana en 1948 con su familia, porque su madre había heredado una pequeña casa en la Capital, y la familia no desaprovechó la oportunidad de "mejorar" que la vida les ofrecía. Marina tenía por esa época 18 años y era de una exhuberante belleza; alta, esbelta, con una pelo negro como el azabache que caía sobre sus bien torneados hombros, y remataba un cuerpo escultural. Y por supuesto, enseguida tuvo pretendientes y unos años después, se casó con un joven de la llamada "higth Life" de la Habana. Era la Habana de "ñico" Saquito, de Hemingway y del "Benny", con una gran vida nocturna, en la que había de "todo". Era la Habana que fue sacudida por una dictadura, que engendró otra dictadura. Era la Habana de los grandes contrastes, de los "convertibles" y los "llega y pon". En esa Habana de Cielo e infierno, vivió la heroína de esta breve historia ( no sé qué habrá sido de ella...a lo mejor está en los Estados Unidos o aquí mismo, en España, vaya Ud a saber..). Esto fue lo que me contó Marina:

                          Marina

                         Recuerdo cuando era novia de mi marido. No, perdón Manolo, todavía no era novia, pero él venía a buscarme para ir al cine o a salir a pasear y llegó un día y me invitó a su casa, para que conociera a sus padres. Era Nochebuena y él vino a buscarme ya tarde, como a las ocho, cuando ya yo creía que no vendría, y todo el mundo del edificio de enfrente salió al balcón a vernos, pero mi madre no salió al portal porque sabía que estaban mirando y ella estaba muy orgullosa de mí, porque mi novio era de "dinero" y venía a buscarme en un convertible para llevarme a cenar a su casa, y me dijo:
                       -  Niña, todo el barrio lo ha visto bien. Ahora tiene que casarse contigo. No nos hagas quedar mal.
                        Y recuerdo cómo me fui disgustada con mi madre. Era la noche de Nochebuena pero hacía mucho calor y yo iba muy preocupada, porque había cogido el único vestido presentable que tenía, que era uno de muy veraniego y para hacer "ver" que era por eso que me lo ponía, tan pronto como llegué a la "máquina*" le dije a mi novio:
                      - Frank, qué calor!    y él me respondió:
                      - Sí, tremendo. Quieres que baje la capota? Y le dije que no. El era así, muy considerado y muy educado y gentil.
                       Cuando llegamos a su casa, me sentí muy bien, porque todos estaban vestidos informales, aunque la casa quedaba en el "Country" y su padre estaba encantado conmigo y hasta me dijo que quería enseñrme a jugar al golf al otro día y decidimos comer en el jardín, aunque tomaríamos el aperitivo dentro de la casa. Me sentía muy bien allí con Frank y su hermano que estudiaba medicina y la madre que era una mujer muy joven y bella, algo así como una Mirna Loy cubana, muy distinguida y el padre de Frank que era alto y bien parecido y que no dejó de mirarme toda la noche. Yo había bebido un poco y estábamos en la sala, conversando, esperando a que el pavo quedara bien dorado y el padre de Frank me invitó a dar un viaje a la cocina. Recuerdo que me sentí mareada y que el padre de Frank me apretaba mucho el brazo hasta la cocina y como la casa estaba a media luz por el árbol de nevidad, me molestó mucho la luz tan clara, casi blanca, de la cocina. Fui y miré el pavo y entonces vi a la muchacha que nos había servido los tragos y que ayudaba al cocinero ( porque ellos eran muy ricos tenían un cocinero y no una cocinera ) y entonces fue que me percaté que la muchacha no era vieja y recordé que la madre de Frank me había dicho algo como que no tenía experiencia y cuando la vi a la luz de la cocina, cómo iba de la mesa con las ensaladas, al lavadero y al refrigerador y no miraba para donde estábamos nosotros NUNCA y fue entonces cuando me pareció que su cara me era conocida y vi que no era vieja y fue entonces que vi que era una muchacha que había sido compañera mía en la escuela cuando vivíamos en Preston, y que ella y su familia vivían en Broklyn cuando yo vivía casi en Bombosabana, y que hacía como diez años, desde que vinimos mi familia y yo para la Habana que no la veía. Estaba tan vieja Manolo, tan acabada y tenía mi edad, mi misma edad y había jugado conmigo cuando éramos niñas y éramos muy amigas y las dos estábamos enamoradas de Jorge Negrete, el cantante mexicano que veíamos en las noches "mexicanas" ( martes y jueves ) del cine de Preston, y nos sentábamos en la acera de mi casa por las noches y hacíamos planes para cuando fuéramos mayores...Y a mí Manolo, me dio una pena terrible saludarla y reconocerla, porque ella se iba a sentir muy mal, tanta, que salí de la cocina. Luego, otra vez en la sala, por poco voy a la cocina y la saludo, porque pensé Manolo, que en realidad no la había saludado porque tenía miedo, tuve miedo que la familia de Frank supiera que yo era del campo y había sido tan pobre como ella. Por eso no fui. 
                       La comida se demoraba, yo no sé; algo pasaba con el pavo y seguíamos tomando y entonces, el hermano de Frank  quiso enseñarme toda la casa y me llevó primero a ver el cuarto de Frank, y luego fui al cuarto del hermano, y no sé por qué me senté en la cama, grande y cómoda y quise acostarme, pero no lo hice y el hermano de Frank se acercó a mí y me besó suavemente en los labios, una, dos tres veces y yo me aparté y le dije que parara, y no sé cómo salí de ese cuarto ni cómo bajé las escaleras ni cómo me senté en la mesa del patio a comer. Sólo recuerdo, Manolo, las veces que el hermano de Frank me besó y que yo le devolví los besos. El mantel de la mesa del patio era muy fino, de hilo y me sirvieron a mí primero y yo miraba las lascas de pavo, muy cocinadas, en su salsa marrón, pero yo sólo crucé los cubiertos sobre el plato, bajé las manos y me puse a llorar...Y luego pensé que le había echado a perder la Nochebuena a aquellas personas que habían sido tan gentiles conmigo y regresé a mi casa, atormentada y triste, y entré tan sigilosamente, que ni mi madre me sintió llegar...

                   Y esa fue la historia que me contó Marina, pero no me la contó completa, y yo no le dije que la conocía TODA. Marina no se casó con Frank, sino con su hermano. Ella después de aquella noche continuó viéndose con Roberto, que así se llamaba el hermano de Frank, y comenzó a acostarse con él y un día salió embarazada, y se lo contó a Roberto y él decidió casarse con ella. Pero en la noche de bodas, fueron  a pasar la Luna de miel en Varadero, y esa misma noche Roberto salió sólo para buscarle un bocadito a Marina, y no regresó, porque tuvo un tremendo accidente a la entrada de la Habana, y luego de estar tres días en coma, falleció. Y la familia NUNCA le perdonó a Marina lo que había hecho, y estuvieron frío con ella, a pesar de que la ayudaron cuando nació la niña, y que luego, dos años después, le quitaron a su hija y se la llevaron para Nueva York, alegando que Marina llevaba una "vida inmoral", de "artista", pues Marina se convirtió en una reconocida cantante de la "vida nocturna" de la Habana...Y Marina NUNCA más volvió a ver a su hija...Qué cómo yo sé todo esto? Porque aquella muchacha que vio Marina de criada en la casa donde pasó la Nochebuena que se llama Berta es la hermana de la esposa de un sobrino mío: y esa humilde joven, fue ayudada por una familia rica de la Habana, y estudió magisterio, graduándose de maestra y ahora ejerce en Mayarí. Berta y Marina se volvieron a encontrar, y renaudaron la amistad de la niñez, y Marina le contó todo a Berta, buscando su apoyo ante las duras pruebas por las que estaba pasando. Amigos míos la vida es dura para el que no tiene medios para enfrentarla, y más en aquela época. Por eso yo no juzgo a nadie, pues ha habido y habrá muchas "Marinas" que tratan de huir de la realidad asfixiante de un pequeño pueblo, para arriesgarse a probar fortuna en grandes ciudades, y afrontar con valor un destino incierto, porque al fin y al cabo, todos vamos a morir y hay que aprovechar mientras se tenga vida. La Habana siempre ha sido, más allá de sus luces y sus sombras, una ciudad dura. Un día, cuando yo no esté, alguien publicará todas estas historias que duermen el sueño de lo eterno, en las libretas escolares que guardo conmigo. Hasta ese entonces, me despido...



martes, 14 de febrero de 2017

Mis pesquerías en Preston :Una aventura increíble con un final milagroso

                 


                     Me levanté esa madrugada de sábado de 1993 a las 2 AM, y rápidamente colé café, preparé una botella de agua con azúcar parda, cogí un pedazo de pan, lo envolví en una hoja de libreta y lo introduje en un "nylon" para protegerlo. Luego organicé los cordeles, y los puse en la caja que tenía para trasladarlos, junto con los pocos anzuelos que tenía de repuesto y otros avíos y utensilios necesarios, tanto para la pesca, como para el motor del bote, como bujías yugoeslavas, tan viejas, que era un verdadero milagro que aún funcionaran. A todo lo cual agregué un cuchillo grande que había hecho con un pedazo de un machete que se me había partido y que tenía un buen acero y un filo cortante, amén de un "tolete" de júcaro para atontar y matar a las presas, y un bichero, por si la buena fortuna me permitía atrapar un pez grande, poder ayudarme a subirlo a la embarcación. Todo lo anterior, más el ancla y la atarralla, lo acomodé en una carretilla que había construído con desechos de tablas de mi casa y dos ruedas de los pequeños triciclos de cuando mis hijos eran pequeños, junto con un galón de gasolina que había comprado en el mercado negro. Luego de revisar cuidadosamente mis enseres, enfilé hacia los muros a buen paso. Cuando llegué, me fijé que la marea estaba llenando, y que tenía suficiente agua como para poder traer el bote hasta los Muros, lo cual haría más fácil el embarque. Sin pensarlo dos veces, me quité el pantalón, y solamente con la trusa, me tiré al agua, que a pesar de estar en julio, estaba ligeramente fría, y comencé a caminar llevando un remo para tantear el fondo, pues no descartaba que hubiera una levisa ( manta raya ), animal muy peligroso por el poderoso "aguijón"de marfil con el cual ataca, y yo había presenciado uno de esos accidentes... Ya en bote, lo desamarré y lo conduje hacia donde estaban mis cosas, las cuales trasladé a bordo en un santiamén. Puse los remos y comencé a remar alejándome de los muros, y cuando estaba a la altura de la punta del Cayito, dejé de remar y encaramándome en la popa del bote, me puse a observar el mar a mi alrededor para ver si veía sardinas con la ardentía, pues la madrugada estaba muy oscura, y me percaté que había muchas "líneas" blancas que se desplazaban a gran velocidad en todas direcciones, por lo que preparé la atarralla, e hice el primer lanzamiento, con el cual tuve la suerte de coger bastantes sardinas y varias "mojarritas". Luego de varios "atarrallasos" casi en blanco, determiné arrancar el motor ( una planta UD-2 rusa de dos cilindros de la cual no tenía papeles ). Al cuarto o quinto "crancazo", arrancó, y me dirigí hacia Boca Ciega, que es una de las desembocaduras del Río Mayarí, y pude ver que habían varias embarcaciones, unas fondeadas, y otra con pescadores que, al igual que yo, estaban tratando de coger sardinas, que es la carnada por excelencia. Apagué el motor y puse los remos, dirigiéndome hacia los mangles de la izquierda, poniendo el bote al pairo, comencé la agotadora tarea de lanzar la atarralla una y otra vez, con la suerte que en pocos lances, pude completar mi meta: Media caja de sardinas que eran más que suficientes. También capturé 15 camarones de regular tamaño y dos lisetas. Secándome con una camisa vieja que llevaba al efecto, me puse el pantalón y la camisa, y fondeando el bote, empecé a preparar carnada bajo la luz de una caneca, y cuando consideré que tenía suficiente, arranqué el motor y enfilé para un "pesquero" llamado "El Hondón" por su gran profundidad, del cual yo tenía la "marca" de noche y de día.

                        Cuando enfilé hacia el pesquero, pude apreciar la estrellada bóveda celeste que me acompañaba en el trepitante viaje, pero también observé hacia el Este, la negrura del cielo más allá de la entrada de la Bahía y Saetía, por donde en una hora y media, calculé, aparecería Febo, brindándonos su luz y calor.

                        Con el motor a toda marcha, la chalana se deslizaba rauda, y la proa partía el agua quieta, como un cuchillo, desplazando a ambos lados, mirriadas de organismos vivos que se destacaban por la ardentía por sobre la la sombra oscura de las aguas del mar. Fue en ese momento en que aproveché para 'desayunar" mi magro pedazo de pan, acompañado por sorbos de agua con azúcar parda y que culminó con un sorbo de café frío y el encendido de un cigarrillo...

                       A pesar de tantas y tantas veces que había navegado de noche-madrugada, siempre admiraba ( o he admirado ) la belleza del momento, impactado por las miles de sombras que se destacaban en lontananza bajo la tenue luz de las estrellas y la fría y acogedora luz de la luna; los contornos de las elevaciones, entre las que se destaca la del Ramón de Antilla, detrás de la cual está el histórico Faro de Punta Lucrecia, anunciando a los navegantes con su amarillenta luz, el peligro de los arrecifes, el cual por supuesto, no se aprecia desde el interior de la Bahía; también los saltos de las lisetas espantadas por el ruído del motor y el desplazamiento de la embarcación, que venían a turbar el impulso de sus cardúmenes...La pesca de noche no deja de agregar a su peligrosidad, el misterio que acrecienta la oscuridad y lo desconocido.

                     Cuando localicé el pesquero, no sin trabajo, pues algunas de las 'marcas" ( Luces y sombras a la distancia, no son fáciles de distinguir ) y por supuesto, con el motor apagado y utilizando los remos ( remando hacia adelante ). Y cuando supuse que estaba en el "lugar" más o menos, tiré el ancla, un pesado hierro al cual le habían soldado cuatro pedazos de cabilla, las cuales tenían la función de enterrarse en el fondo del mar y evitar la "deriva" de la embarcación, deslizándose la soga por mis manos llenas de callos a una gran velocidad, arrastrada por el peso, hasta que se detuvo por la llegada del ancla al fondo. Apenas me quedaron cuatro metros de soga, pues la profundidad era muy grande: El nombre de "Hondón" le quedaba muy bien puesto al pesquero, pues era considerable la profundidad en ese lugar, por donde "corrían" grandes peces como Cuberas,  pargos, sierras y hasta tiburones. Terminada esta maniobra y ya con el claro del día encima ( ya el sol comenzaba a asomarse adornado por una gran aureola anaranjada ) y las sombras casi se habín disipado por completo, para dar paso a la luz del día, por lo que comencé de inmediato, a encarnar los anzuelos de los cordeles "grandes", que tenían anzuelos del 14 y el 15 cero, con una liseta y que lancé por la popa, lejos de la embarcación, para ver si algún pez de buen tamaño picaba en ellos. Seguidamente encendí un cigarrillo y encarné los anzuelos de mis dos "fuetes" ( dos anzuelos en cada uno, un dos cero abajo, y a un cuarta y media más arriba, un tres cero ), los cuales comencé  mover para llamar la atención de los peces.

                 El día "parecía" bueno para pescar; el viento era suave y la luz clara, pero me llamó la atención cierta "opacidad" en el sol, y la formación de nubes grises hacia el este y hacia el oeste, pero no les di importancia en ese momento. No "picaba" nada. Pasaban las horas y nada. Sobre las 10 am, uno de los carretes corrió indicanod que algo había picado y lo cogí tirando con fuerza y sentí un tirón el cual aguanté para luego darle un poco de cordel, pero no me pareció un pez muy grande...Seguí recogiendo el cordel, y embarqué una hermosa biajaiba como de unas cuatro libras, le queité el anzuelo, volví a encarnarlo y lo tiré de nuevo al mar. Seguían pasando las horas y no pescaba nada, pero el día se había nublado. Calculo  que, sobre las 11 am, me dieron una picada fuerte en uno de los fuetes, sentí un fuerte tirón y comencé a recoger el cordel, que sonaba sobre la banda por el esfuerzo y logré embarcar dos curvinos ( aquí le llaman "corvina" ), grandes de más de dos libras cada uno. Les quité el anzuelo, los encarné y lancé hacia abajo de nuevo, pero ya el otro fuete se iba "corriendo" hacia abajo con dos curvinos pegados, tan grandes como los anteriores...No daba a basto ante aquella "picada" tan fuerte y seguida, por lo que deduje que tenía un gran cardúmen de curvinos debajo de mí. El que lea esto y no ha pescado nunca en un bote, no puede imaginarse lo que se siente en esta situación, la "adrenalina" que siente el pescador, el esfuerzo que realiza, la emoción que lo embarga...Yo estaba tan entretenido, tan emocionado sacando más y más curvinos, que no me había percatado de cómo había cambiado el tiempo...La marea estaba llenando y la oscuridad era cada vez mayor a pesar de ser cerca de las 12 pm, y fue entonces cuando sentí un viento frío en mis espaldas, que miré detrás de mí, hacia Preston y no pude distinguir al pueblo, pues una cortina enorme de agua, que venía hacia mí, me lo impedía. Era una gran tormenta en toda la regla y me preparé para capearla con mis limitados recursos. Fui a proa y eché al mar el resto de soga que quedaba, y revisé el nudo en el gancho, al cual le di dos vueltas más, haciéndolo más fuerte. Yo le había puesto una especie de armazón con los tubos de un catre viejo, los cuales estaban atornillados a las bandas y cubiertos por una lona llena de parches para que me protegieran del sol y de la lluvia, pero cuando llegó aquel chaparrón, envuelto en vientos con gran velocidad, los tubos se doblaron, y dos fueron arrancados, ( gracias a Dios que al partirse, se fueron por el lado contrario y no me golpearon ). La mar embravecida en la cual se mecía casi sin control, la chalana, echaba agua hacia su interior, la cual yo sacaba con un cubo negro de plástico, pero por cada cubo de agua que sacaba, entraban dos, a pesar de lo cual, sabía que tenía que continuar sacando agua, pues el riesgo de hundirme era cada vez mayor, porque el viento arreciaba, y yo lo sentía en todas direcciones, pero sobre todo, de sur a norte. No se veía NADA alrededor y los rayos caían uno detrás del otro. Nunca me había visto en una situación tan desesperada en el mar, tanto, que pensé que había llegado mi hora...Rezándole a la Virgen de la Caridad, me amarré a la caja del motor, que era de madera, a modo de "salvavidas", cogí en la mano derecha un enorme cuchillo que tenía y me dispuse a luchar por mi vida cuando se hundiera la chalana...En esa terrible situación me encontraba, cuando, de momento, TODO pasó: los vientos se calmaron, la lluvia cesó y la mar se calmó como por ensalmo...y el sol volvió a lucir brillante encima de mí. Increíble amigos míos: un Milagro me había salvado...Cuánto duró todo aquello? 20 minutos, media hora...no sé. Fíjense si la tormenta fue violenta, que mi chalana fue arrastrada ( con el ancla en el fondo! ) hasta Punta de Verraco!!! que estaba a más de dos kilómetros del Hondón. La soga del ancla resistió y logré sacarla, no sin un tremendo esfuerzo, y alrededor del ancla, había además del cieno del fondo, pedazos de cordeles con anzuelos perdidos vaya ud a saber hacía cuánto tiempo. Me puse a ver qué había perdido, y sólo anoté la estructura de aluminio y la lona vieja, que se había vaya ud a saber dónde. Trasteé el motor y a pesar de que tuve que dar muchos crancazos, por fín arrancó y enfilé hacia Preston, con vida, gracias a Dios y al Virgen de la Caridad y con diez ensartas de curvinos y una biajaiba ( cada ensarta de cuatro pescados). Amigos míos, como bien dije en uno de mis relatos anteriores, Nunca se Sabe, por lo que hay que vivir el día a día con ayuda del Señor.

lunes, 6 de febrero de 2017

                         
                                     Será Preston algún día un Pueblo Fantasma?



  
                      
                         Pero acaso no son hoy las estructuras destruidas de Preston, las de su fábrica de azúcar, las de sus oficinas, las de sus hoteles, las de sus casas, la de sus Iglesias, una derrumbada por el peso de los años, el abandono y las termitas ( La Metodista ) y la otra la Católica quemada inmisericordemente por un enajenado quizás enviado por "alguien"; la de su cine, punto de reunión en otras épocas de tantos y tantos prestonenses que ya no están, la de sus escuelas, que hoy son simples sombras de lo que fueron; La de sus muelles, quemados y abandonados, de los que emergen como titanes silenciosos sus espigones,, donde decenas, quizás centenares trabajaron y pescaron; La de su aeropuerto subutilizado y abandonado que en otros tiempos unía a los Estados Unidos y el mundo con Preston, al igual que sus puertos; sus líneas férreas que comunicaban a Preston con toda la desaparecida provincia de Oriente y cuyos raíles fueron vendidos "como chatarra" a Canadá en un acto de cínica estulticia vengativa por el desgobierno de Cuba!: Los muros de Preston que servían para aguantar los embates del mar, ahora destruidos, corroídos por el implacable tiempo y , como todo en Preston, sin reparación; Las calles llenas de baches y sin asfalto; Las casas inclinadas y llenas de comején; Toda esta destrucción a gran escala hablan a las claras de que Preston, al igual que otros pueblos cubanos como Omaha, está caminando lentamente hacia su desaparición como "pueblo vivo", para convertirse en un 'pueblo fantasma"...Pues, a todo lo anterior, podemos agregar una pregunta: Dónde están las fuentes de trabajo de Preston? De qué viven sus pobladores?

                       Por eso yo escribí hace años, que  los fantasmas de Preston yacen en las almas de los que aún vivimos, en la Tierra que lame la península de Punta de Tabaco, bañada a su vez, por las aguas generosas de la Bahía de Nipe, o en el exilio americano o europeo...Los Fantasmas de Preston NUNCA morirán porque son su Memoria. Y un día nosotros mismos seremos fantasmas que seguirán su recorrido por la Memoria, en las almas de los que continúen viviendo, garantizando así su eternidad...  

                     Porque no importa lo que suceda, nuestros descendientes sabrán por la tradición oral o escrita, cómo era Preston y lo que significó para miles de cubanos, y algunos inmigrantes españoles, chinos, alemanes, japoneses...Y conocerán que, en Preston había tradiciones católicas que se celebraban con respeto y veneración, como la Procesión del día 8 de septiembre, donde centenares de sus habitantes recorrían cantándole a María de la Caridad hasta terminar en los Muros, frente a las aguas de la Bahía donde apareció para salvar a los tres Juanes y convertirse en Reina y Patrona de Cuba; que en Preston se celebraban Verbenas con gran regocijo; que a nuestro querido pueblo asistían, para alegría de pequeños y grandes, los mejores circos y las mejores Ferias de atracciones, algunas de las cuales tenían hasta una gran Estrella Giratoria...Alguno habrá de los que me lean, aquí o allá en el terruño que pensarán ( o dirán ): Y no había "diferencia de clases"? Todos podían asistir a los "clubes", el de los "blancos", o el de los "americanos", el Panamerican, o el de los "negros", en "Bombosabana"? Y por supuesto que les respondería que NO. Sí había "clases sociales" determinadas por la "posición social", la cual dependía de muchos factores, entre ellos el dinero y para quién trabajaba cada persona o familia, o por el "color de la piel", lo cual era típico de aquella sociedad y de aquella época, y constituía una triste paradoja que muchas veces señaló en sus Homilías el digno Sacerdote Emerio Sánchez, el cual siempre pregonó que la virtud mayor de un cristiano era la HUMILDAD que predicó con su sangre el Nazareno. Pero a pesar de TODO, Preston era un pueblo unido, con una identidad clara y diáfana, y que fue honrado por Personajes Notables como aquel humilde "Mongo" que vendía golosinas bajo la luz de una lámpara de carburo, o "Gilí" el negro limpiabotas que con su amistad hasta la muerte con otro grande "Preston" Gómez echaron por tierra el "racismo" o el gran Cirujano y Médico Harold Murray que salvó tantas vidas en Preston, siempre con una sonrisa para cada enfermo independientemente de su "posición social", o el señor Conde que abría de madrugada su cafetería-restaurante para solaz y esparcimiento de todo el pueblo, y tantos y tantos otros que harían la lista interminable, y sobre los cuales he escrito pretendiendo con ello, que las generaciones futuras los conozcan y por qué no, los Admiren.

                 Preston, nuestro querido e inolvidable Preston podrá o no ser un pueblo "fantasma", pero su MEMORIA, nunca, NUNCA lo será!

sábado, 24 de diciembre de 2016

    Meditación sobre la Navidad!

                 Mucho se ha escrito sobre la Navidad, pero su verdadero significado ha quedado oculto bajo la avalancha de "consumismo"que la rodea dajando oculto el por qué celebramos...
                Los primeros cristianos investigaron profundamente el día en que nació nuestro señor Jesucristo, llegando a la conclusión en el siglo II que Cristo fue concebido el 25 de marzo, cuando el Arcangel Gabriel llevó la Buena Nueva de un salvador a la Virgen María, con cuyo consentimiento la Palabra de Dios ( Luz de Luz, Dios Verdadero del Dios Verdadero, nacido del Padre antes de todos los tiempos" ) se encarnó en su Vientre. Cuánto dura un embarazo? Nueve meses. Si contamos nueve meses a partir del 25 de marzo, es 25 de diciembre; si es a partir del 6 de abril, tenemos el 6 de enero. E 25 de diciembre es Navidad y el 6 de enero, es la Epifanía. Por tanto, aceptamos por Fe que el 25 de diciembre es el día en que nació Jesús. Por tanto, más allá de TODO, lo que debemos celebrar y MEDITAR el 25 de diciembre, es el nacimiento del Hijo de Dios, Jesús el Salvador que con su único Mandamiento, "amaos los unos a los otros", "ama a tu prójimo como a ti mismo", cambió la Historia; que con sus "Parábolas" enseño a sus discípulos la HUMILDAD, por encima del egoísmo y avaricia propios de la condición Humana.
                 El "árbol" de Navidad es uno de los elementos más reconocibles de la Navidad y es una tradición que se atribuye a tribus germáncas. Yo pienso en el árbol de Navidad  como "La Fe en Jesús que crece hasta convertirse en una religión que une a los seres humanos más allá de sus defectos como Humanos, y pide convertirse en el punto de inflexión para un cambio donde Jesús prevalece por su humildad". No importa de qué tradición se origina, porque el árbol, en última instancia, es el Cristianismo que crece para bien de TODOS, por lo que no importa si es enorme y lleno de luces y caros adornos, o si es pequeño, lo qie importa es que tenga al menos una LUZ  QUE REPRESENTE A JESúS!
                   El origen de la figura de 'Papá Noel está inspirado en el Obispo San Nicolás de Myra que vivió en el siglo IV en lo que hoy es Turquía y que, segén cuenta la leyenda más popular, salvó a tres jóvenes pobres de ser vendidas por su padre dejando unas monedas de oro. Las versiones de esta historia varían, dando lugar a diferentes elementos que se mantienen aún durantes las fiestas navideñas para recibir los regalos... Según una de ellas, San Nicolás dejó zapatos llenos de oro en la ventana del cuarto de las jóvenes, y según otra, lo que dejó fueron sacos llenos de oro, aunque la más popular es la que dice que dejó caer las monedas de oro por la chimenea y que cayeron dentro de unas medias de lana...


                   No quiero finalizar esta muy breve Meditación sobre la Navidad, sin mencionar a "las plantas de la Navidad". En Latinoamérica y Estados Unidos la protagonista de las fiestas por excelencia es la llamada 'Nochebuena" o "Poinsettia", una planta originaria de México y Guatemala la cual es empleada para la celebración de la Navidad desde el siglo XIX. Debe su nombre al botánico y embajador de EEUU en México, Joel Poinsett, que desde que descubrió esta planta comenzó a regalarla en Navidad, dándola a conocer y convirtiendo el regalo en toda una tradición. Conocida también como "Flor de Pascua", "Pastora", "Flor de Navidad" o "Corona del Inca", la poinsettia por su bello color rojo, es muy estimada. Otra de las plantas usada para la decoración en Navidad es el "muérdago", desde que los británicos comenzaron a usarla en las fiestas en el siglo XVIII, por las llamadas "Cualidades mágicas" que se le atribuyen a esta planta. Siempre que yo escribo o leo sobre el "Muérdago"no dejo de acordarme del gran escritor inglés Charles Dickens que en sus memorables obras en el siglo XIX lo usó con frecuencia.
                 Amigos míos que leen estas líneas, no importa en el lugar que se encuentren, les hago llegar mis más sinceros deseos que en esta Navidad disfruten de la Paz y la Bendición del Señor Jesús, que nace SIEMPRE con las Manos llenas de Amor! 

sábado, 3 de diciembre de 2016



         Una muy breve meditación sobre la Conciencia Moral...
"Feliz el hombre que no actúa en contra de su conciencia al tomar alguna decisión" San Pablo romanos 14, 22.
En términos filosóficos, la conciencia es la facultad de decidir y hacerse sujeto, es decir actor de sus actos y responsables de las consecuencias que de ellos se deriven, según la percepción del bien y el mal, a lo cual yo agrego, que el BIEN es DIOS.
Los actos morales, como actos que son, están orientados hacia el exterior, la realidad, el mundo, los demás. Pero por ser morales, tienen un aspecto interno, que es el que hace que sean valorables. No podemos olvidar nunca, que somos morales porque podemos elegir, porque sentimos que tenemos posibilidad de seguir caminos diferentes en nuestra vida, porque nos damos cuenta, de que nuestras acciones tienen consecuencias ( Ley de accción y reacción ) y la conciencia de estas consecuencias es la base del aspecto interno de la Moral, y en ella está el origen de la valoración de nuestros actos, nuestros hábitos o nuestro modo de vida...Pero la conciencia Moral es también conciencia de la libertad, conciencia de que no todas las posibilidades de elección son igualmente valiosas. Por eso es especialmente importante plantearnos qué es y cómo funciona y la misma palabra que usamos para referirnos a ella nos da una pista: estar consciente significa darse cuenta de lo que ocurre alrededor...La conciencia es una forma de conocimiento o de percepción, y la Conciencia Moral es con lo que nos damos cuenta de lo que tiene valor, de lo que merece la pena para la vida, de lo que es bueno ( DIOS) o bien de lo que NO MERECE la pena, de lo malo, de lo que hay que evitar. No nacemos con Conciencia Moral, se adquiere. La tomamos del entorno en que nos hemos desarrollado, y en el cual juegan un papel fundamental los padres y la familia, la escuela y la Iglesia en la formación de los valores éticos, porque con ellos, el ser humano se enfrenta a medios sociales donde escasean, y porque hay que tomar en cuenta, que, a lo largo de la vida, de NUESTRA VIDA, esta conciencia irá desarrollándose, aunque lo fundamental de la misma, se adquiere en la infancia y adolescencia. Por eso es tan importante que los padres, fundamentalmente a través del ejemplo, creen los valores del respeto, del amor, del amor a Dios, a la familia, al prójimo, de la responsabilidad en sus hijos, pues todos esos valores en conjunto, conformarán su Conciencia Moral, mediante un correcto y sistemático desarrollo cognitivo y afectivo. En este mundo globalizado y hedonista en que vivimos es cada día más urgente, que los pueblos y los gobiernos se den cuenta de la extrema importancia que tiene la formación ética de la Conciencia Moral en la conservación del género humano, porque Dios no creó al hombre para ser destruído, sino todo lo contrario, Dios creó al hombre para que viva en paz y disfrute sabiamente, de la bondad de su Creación...Todavía estamos a tiempo...
Que crezca la Bondad como crecen las flores en Primavera, porque AMBAS SON DE DIOS!


viernes, 4 de noviembre de 2016

Anécdotas de vida : Felipito el chofer...

Anécdotas de vida : Felipito el chofer...

4 de junio de 2014 a las 10:56

                           Nunca he sabido de un mitómano igual a Felipito, viejo chofer de autos de alquiler de Mayarí. Cuando lo conocí, transcurría el primer embarazo de mi esposa, y recién habíamos llegado a la Terminal de ómnibus de Mayarí, procedentes de Preston y con destino a Sagua de Tánamo donde vivían mis suegros. Como pueden imaginarse, no había "guaguas", esos "monstruos prehistóricos sobre ruedas" según la sabia definición de Zumbado el humorista cubano. Senté a mi esposa en el interior de la terminal y salí a ver si había algún carro que hiciera el viaje a Sagua y no vi ninguno, pero como era muy temprano, mantuve viva la esperanza...
                           Sobre las 11 am un auto viejo, creo que un chevrolet  ( aunque no estoy muy seguro, porque en esa época yo no tenía muchos conocimientos sobre las marcas de automóviles ), parqueó en la parte más alejada de la salida, y seguidamente su chofer, un hombre de un poco más de mediana estatura, con un maltratado sombrero negro impermeable, se bajó y dijo "Sagua". Corrí hacie él y le dije: "Somos dos, mi esposa embarazada y yo"...Me miró y me dijo:
                         -- Cómo no, caballero, traígala...
                          Tenía Felipito en esa época quizás más de 50 años y era muy querido en Mayarí, pero nosotros, particualrmente, no lo conocíamos. Su cara arrugada, donde bailaban unos ojos que parecían estar riéndose siempre, le hacía parecer mayor. Su andar desgarbado y su voz atiplada,y una cejas pobladas que partían su entrecejo, no contribuían a mejorar esta imagen, que si embargo, cuando se le conocía mejor, su afable carácter la hacía crecer. Era todo un personaje este caballero, no de la triste figura, sino de la "alegre sonrisa".
                         Fui pues y traje a mi esposa, diciéndole que había resuelto una "máquina", que es como se le dice en Cuba, a los autos, sobre todo en la parte oriental de la Isla.
                         Con la ayuda de Felipito monté a mi esposa en el auto, y puse el equipaje en el maletero, y al cabo de unos minutos, con un pasajero más ( una señora de mediana edad ), partimos de Mayarí.
                          Desde que comenzó el viaje, pudimos constatar la gran locuacidad de Felipito. Cuando luego de preguntarnos en qué trabajábamos y conocer que los dos éramos profesores, nos dijo que él tenía un hijo profesor...Siguió luego un monólogo por su parte sobre las dificultades de la vida en Cuba, adornado por algunas anécdotas de cómo era anteriormente. Pero al darse cuenta de que a la señora que montó último no parecía hacerle mucha gracia, cambió de tema y cayó, como se dice, en "su salsa"...
Nos preguntó si teníamos un "puerquito" y le dije que sí, pero que era muy chiquito, y contestó que él también tenía uno, que pesaba 800 libras! y fríamente, muy serio, dijo:
                          - Mi puerco es muy especial...Yo nunca tengo problemas con la "manteca"...
                          - Por qué ? Le preguntó mi esposa- Mata muchos puercos y guarda la manteca?
                          - No- respondió- como le dije, yo sólo tengo un puerco, que se llama Sebastián...Pero que es muy especial...
                          - Por qué es especial señor? Le pregunté yo.
                          - Porque yo saco manteca de él sin matarlo... Fíjense, yo pongo una olla grande debajo de él, y con una navaja de afeitar, le "raspo" la piel, y va saliendo la manteca, clarita clarita...Es una bendición tener un animal así...
                          - Mi esposa me miró y yo la miré, y no dijimos nada...Estábamos estupefactos! ! Y ni hablar de la señora que montó último, que miraba a Felipito como si fuera un fantasma!
                          Pero él ni se inmutó y siguió serio diciendo que era una raza de puercos muy rara que provenía de China, y que a él le habían regalado el "puerquito" en Banes, como agradecimiento por haber llevado a un matrimonio a un velorio por la madrugada...
                           Sí, Felipito era un ser muy especial, y les juro que nunca he conocido
 a alguien como él a lo largo de mi vida, que ya cuenta con muchos años...
                           Seguimos utilizando los servicios de Felipito por muchos años, y en cada viaje, escuchamos sus cuentos llenos de mentiras, y nos gustaba observar la cara de los que los oían por primera vez, como el del coco de un árbol de su casa que él taladraba, le sacaba el agua un día tras otro sin que se agotara o se secara; o el de la mata de boniato que tenía en su casa, a la que le sacaba un boniato de cinco libras hoy, y al día siguiente tenía otro igual...Era inagotable la fuente de donde sacaba esos relatos disparatados...Una vez le pregunté por qué contaba esas cosas sin sentido real, y me contestó:
                         - Amigo Raúl, los viajes son largos y tediosos, y hay que entretener a los pasajeros...
                         Era todo un personaje Felipito, pero ante todo, hay que decir que era todo un caballero, muy buena persona. Ojalá esté vivo todavía, porque el sufrió mucho en su vida ( su hijo Paquito murió joven ), a pesar de su jovialidad...
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