Un economista, un químico y un arquitecto. Así se definen estas personas que se han ganado por derecho propio, el estar para siempre, en la Historia de Preston.
Comenzaremos por el economista, el Sr Enrique Raspall. Aunque no lo he podido confirmar, Enrique era oriundo de Antilla, donde comenzó su vida laboral y de superación. Desde muy temprana edad, fue un apasionado de las finanzas y los negocios, y también de una frugalidad casi espartana: No fumaba, no bebía alcohol y comía moderadamente. En ocasiones, cuando ya vivía en Preston, se tomaba un café de 3 centavos en el Siglo XX. Reuniendo dinero poco a poco, y fundamentando su vida en el ahorro, pronto tuvo varios negocios, entre los cuales, destacaba la Tienda de víveres Raspall e Hijo en Preston, situada en la entrada de la calle 8 del barrio de Brooklin. En esta tienda, Enrique vendía desde una aguja de coser, hasta las telas más sofisticadas de la época, pasando por enseres de pesca y casa, y cualquier tipo de comida, todo de excelente calidad. Al entrar en la tienda, uno sentía los olores del jamón y del arenque ahumado. En esa tienda, trabajó y luego vivió, mi tío Nené ( Eduardo Pi Céspedes ), y también Quique Serra, y Peña. Había una señora que trabajaba en el departamento de ropa, que creo que era la Sra Mercedita Buela, pero no estoy seguro de eso, así como también, la Señora Noelia Saavedra de recordada memoria...Enrique le fiaba a mucha gente, y hay dos hechos relacionados con esto, que hablan muy bien del Sr Raspall. El primero, del cual yo fui testigo, ocurrió en mi casa, unos días antes de que los comunistas le intervinieran la Tienda. Era un sábado, y mis padres, mi hermano, que tendría 9 ó 10 años, y yo, estábamos esperando a Enrique, el cual llegó sobre las 3 de la tarde. Luego de saludarnos, me dijo que por favor, cerrara las puertas y las ventanas, y luego que lo hice, le dijo a mi mamá, que buscara una palangana de aluminio que ella tenía y a mi padre que trajera alcohol. A continuación, sacó de un maletín un libro grande, de color negro, de contabilidad, donde estaban registrados TODOS los que le debían dinero por compras ( que eran muchos ), fundamentalmente de comida. Seguidamente, fue rasgando las páginas y echándolas en la palangana y cuando ya estaba llena de pedazos de papel, los roció con alcohol, y les prendió fuego...Cuando sólo quedaban cenizas, recuerdo muy bien que dijo: "Los comunistas no podrán cobrarle ni un centavo a estas humildes personas". Porque hay que decir que, las deudas de las personas con una tienda o negocio intervenidos, ellas tuvieron que pagárselas a los comunistas, centavo a centavo...Fue muy valiente y ético aquel gesto de Enrique, mi Padrino de bautizo y tío político mío, pues cuando el lunes siguiente, fue intervenido, les dijo a los "interventores" que NADIE le debía un centavo y que el libro de contabilidad, estaba perdido hacía años. Había que tener mucho valor para hacer eso en aquellos terribles tiempos. Y el segundo hecho, en relación con Enrique, se desarrolló en las afueras de la Funeraria de Preston, en un grupo de hombres bastante numeroso, que estábamos sentados en aquellas sillas del llamado "socorro mutuo". La conversación cayó en un "bache" y alguien, para continuarla, habló de "aquellos tiempos en la tienda de Enrique Raspall", y cada cual habló de algo, hasta que, uno, no recuerdo quién, dijo: "Enrique era un capitalista avaricioso, que robó bastante". Con indignación, varios nos paramos para responderle a semejante necio como se merecía, pero Bumba Bacardí, nos ganó y cogiéndolo por la camisa, lo acercó a su cara y la dijo: "Cállate la boca, zoquete, que a bastante gente que le mató el hambre el Sr Enrique, incluyendo a ti y a tu padre!". Nos apresuramos a separarlos, porque Bacardí tenía una tremenda fuerza, que guardaba de cuando era pelotero y sofbolista de Preston. Cuando se aplacó todo, y el "rata" se retiró, Bacardí me dijo: "Oye Pi, estas ratas le hacen daño a cualquiera, hasta a un difunto!". Fue un gran ser humano el Sr Raspall...y el Señor Bacardí también...
El Señor Jesús Cornide vino desde Santa Clara a Preston, con su esposa Fina Marín. Cornide era un químico formidable, que ocupó diversos cargos en el laboratorio del Central, haciendo aportes importantes a la fabricación de azúcar. También era un matemático de respeto. Recuerdo cuando yo cursaba el 8vo grado en la secundaria básica, y mi rendimiento en matemática era bastante bajo, y mi querida madre qepd, habló con Cornide para que me repasara, realmente hizo mucho más que eso. Utilizando el método Baldor, del cual era un admirador y los libros del gran matemático cubano Dr Mario González, y su propia pedagogía, me hizo caminar por los formidables caminos de la Ciencia Matemática, convirtiéndome en un fanático de esta Ciencia. De ser un alumno que no apreciaba las matemáticas, me convirtió en un admirador del Algebra, la Geometría y las Aritméticas. A partir de mi encuentro con este humilde Sabio de Preston, mis notas en matemáticas fueron excelentes, al extremo que, en la Universidad de Oriente, fui alumno ayudante de cálculo matemático. Jesús Cornide era un formidable lector, que también me trasmitió el amor a la lectura de la buena literatura. Su hija, Daisy Cornide, es una brillante profesora de Español-Literatura, y me honro de haber sido su compañero de trabajo en la desaparecida Facultad Obrera de Preston. Cornide y su amable esposa Fina, qepd los dos, aportaron mucho también a la Iglesia Católica de Preston, pues eran fervientes y devotos católicos.
El Señor Nelito Urbina era un excelente arquitecto que trabajó en la antigua fábrica de azúcar de Preston. Sus conocimientos de TODAS las construcciones de Preston, así como de sus cañerías y desagues, muchos de los cuales fueron hecho bajo su dirección, eran notables. Nelito fue el que diseño la actual escuela primario Arcadio Leyte Vidal. Recuerdo perfectamente cuando, motivado por la "fiebre de defensa" que desarrolló el 'gobierno", fue llamado para que "asesorara" la "construcción de un túnel !! que serviría de "refugio?" a los alumnos y maestros de la escuela...Con firmeza les dijo a los "jefes": " Olvídenlo, en esa zona NO se puede excavar, porque antes de los 2 metros, hay agua de mar...Y ustedes creen que le hicieron caso? Pues NO. padres, maestros y no sé quién más dieron un tremendo "pico y pala"...y antes de llegar a los dos metros, ahí estaba el agua de mar...y tuvieron que "taparlo"...También Nelito tenía una esposa excelente, la Señora Cuca Herrán, la cual aportó también mucho, a la Iglesia católica de Preston. A Nelito le sobreviven sus hijos Julio César, que mucho ha hecho también por la Educación, la Historia y la Computación en Preston y su hijo mayor.
Un economista, un químico y un arquitecto, tres grandes hombres que, sin haber nacido en Preston ( aunque no sé si Nelito sí ), han honrado su Memoria. Descansen en la Paz del Señor.
Pretendo con este Blog, recrear acontecimientos importantes ocurridos en Preston a través de su historia, así como fotos de todas las épocas. Sólo Dios sabe si lograré mi objetivo principal: Preservar la Memoria de nuestro querido Pueblo.
viernes, 3 de mayo de 2019
martes, 19 de marzo de 2019
Oda a la Bahía de Nipe
Llueve, y el agua que sana y da Vida,
penetra en la Sal del Mar que llena
a Nipe, la más Bella d las Bahías,
y los peces grandes y pequeños, la agradecen.
Es de noche, y la luna riela sobre sus aguas, y
y su luz se refleja y refracta en cada gota
Bendecida, originando a veces, Fantasmas
sobre Cayo Tiburón y los majestuosos Mangles
de la entrada del estero, allá donde el Río está
de parto, arrojando torrentes de agua
que se mezclan y sirven de cabalgadura
a miríadas de sardinas, cuyos plateados cuerpos,
asemejan armaduras de caballeros andantes.
Allá, a lo lejos, se ve una luz de una caneca
guarnecida vaya ud. a saber con qué, para
que no se apague, y que delata la presencia
de un humilde Pedro, que busca entre las oscuras aguas
el sustento...
Oh Bahía de Nipe, que has visto a tantos Pedros
surcar tus aguas, otrora limpias y sedosas,
tratando de extraer de tus entrañas, curvinos,
jiguaguas, lisas y camarones!
Oh Bahía de Nipe, donde un día apareciera
la Madre y Patrona de todos los cubanos,
salvando de la muerte a tres Juanes,
transformando la Fe de todo un pueblo!
Oh Bahía de Nipe, regalo de Dios a Cuba,
que en tu salobre Seno, guardas los misterios
del Mar entre mangles y lomas, arrecifes y pecios
fantasmagóricos como el del Jorge Juan,
a donde tantos y tantos hemos acudido
en busca de la preciosa y escurridiza Cubereta,
de carne única y enjundiosa!
Oh Bahía de Nipe, que recuerdas aquellas
Procesiones en honor a La Madre de la Caridad,
acurrucada por centenares de fieles cantando Loas
a Ella y su Hijo!
Oh Bahía de Nipe, te recordaré siempre, te recordaremos siempre,
Porque tú estás grabada en nuestros corazones,
Con el Fuego del Amor que nos has dado!
Bendita Seas, Bahía de Nipe!
penetra en la Sal del Mar que llena
a Nipe, la más Bella d las Bahías,
y los peces grandes y pequeños, la agradecen.
Es de noche, y la luna riela sobre sus aguas, y
y su luz se refleja y refracta en cada gota
Bendecida, originando a veces, Fantasmas
sobre Cayo Tiburón y los majestuosos Mangles
de la entrada del estero, allá donde el Río está
de parto, arrojando torrentes de agua
que se mezclan y sirven de cabalgadura
a miríadas de sardinas, cuyos plateados cuerpos,
asemejan armaduras de caballeros andantes.
Allá, a lo lejos, se ve una luz de una caneca
guarnecida vaya ud. a saber con qué, para
que no se apague, y que delata la presencia
de un humilde Pedro, que busca entre las oscuras aguas
el sustento...
Oh Bahía de Nipe, que has visto a tantos Pedros
surcar tus aguas, otrora limpias y sedosas,
tratando de extraer de tus entrañas, curvinos,
jiguaguas, lisas y camarones!
Oh Bahía de Nipe, donde un día apareciera
la Madre y Patrona de todos los cubanos,
salvando de la muerte a tres Juanes,
transformando la Fe de todo un pueblo!
Oh Bahía de Nipe, regalo de Dios a Cuba,
que en tu salobre Seno, guardas los misterios
del Mar entre mangles y lomas, arrecifes y pecios
fantasmagóricos como el del Jorge Juan,
a donde tantos y tantos hemos acudido
en busca de la preciosa y escurridiza Cubereta,
de carne única y enjundiosa!
Oh Bahía de Nipe, que recuerdas aquellas
Procesiones en honor a La Madre de la Caridad,
acurrucada por centenares de fieles cantando Loas
a Ella y su Hijo!
Oh Bahía de Nipe, te recordaré siempre, te recordaremos siempre,
Porque tú estás grabada en nuestros corazones,
Con el Fuego del Amor que nos has dado!
Bendita Seas, Bahía de Nipe!
viernes, 8 de marzo de 2019
Mujer
Mujer, eres un regalo de Dios,
Que con su infinita bondad,
Sembró en ti la semilla infinita de la Vida.
Olor y no espinas, Amor y no odio,
Eso y más eres tú, Mujer Divina!
Más allá de la vida, estás tú,
Mujer, que acoges con misericordia
Los dolores de TODOS...Madre, Trabajadora,
Maestra de paciencia sin igual, en tu corazón está
El aula donde se educa para la Vida.
No importa de dónde vengas, no importa el color
Ni de tus ojos, ni de tu piel, ni el vestido, ni la edad,
Pues eres mucho más que eso, eres tú, Mujer,
ERES la Maravilla del Regalo que Dios le hizo a su Creación!
Que con su infinita bondad,
Sembró en ti la semilla infinita de la Vida.
Olor y no espinas, Amor y no odio,
Eso y más eres tú, Mujer Divina!
Más allá de la vida, estás tú,
Mujer, que acoges con misericordia
Los dolores de TODOS...Madre, Trabajadora,
Maestra de paciencia sin igual, en tu corazón está
El aula donde se educa para la Vida.
No importa de dónde vengas, no importa el color
Ni de tus ojos, ni de tu piel, ni el vestido, ni la edad,
Pues eres mucho más que eso, eres tú, Mujer,
ERES la Maravilla del Regalo que Dios le hizo a su Creación!
jueves, 7 de marzo de 2019
Un buen consejo
Mister Fred era un inglés emprendedor. En 1936 le propusieron ir a Malasia a encargarse de una enorme plantación de caucho, producto que ya en ésa época era sumamente importante, y que luego lo sería más. Hoy en día sería muy raro enviar al otro extremo del mundo a un hombre joven que no hablaba una el malayo, y que no tenía conocimiento el Oriente en absoluto, para que se encargue de miles de acres de plantación y una gran mano de obra malaya y china...Pero en esos eran los días del Imperio, donde eso era totalmente normal.
De esa forma, Mister Fred hizo las maletas, se despidió de sus padres y de una novia que tenía, y embarcó hacia Singapur. Aprendió malayo, los entresijos de la gestión de una hacienda y de la producción de caucho, y dirigió la propiedad durante cinco años. Todos los días le escribía una carta de amor a su novia, y ella le respondía. Y el siguiente transatlántico de Inglaterra a Singapur llevaría la remesa de cartas de toda la semana, las cuales llegaban a la hacienda por río en la barcaza semanal.
La vida era solitaria, aislada, y sólo rompía esa rutina el viaje en moto al sur a través de la jungla infestada de animales hostiles, hasta la carretera general, donde cruzaba la calzada elevada y llegaba a una pequeña ciudad donde disfrutaba de una velada social en el club de hacendados. La hacienda que dirigía Fred era una inmensa extensión de gomeros plantados en líneas paralelas y rodeados de jungla, donde habitaban tigres, panteras negras y la muy temida hamadríade o cobra Real. Fred no tenía coche porque el camino hasta la carretera principal, unos 15 kilómetros a través de la jungla, era un sendero estrecho y sinuoso de grava de laterita roja, de modo que iba en moto.
Luego estaba el poblado, sencillo y pobre, en el que vivían los obreros chinos con sus esposas y familias. Y, como en cualquier pueblo, había algún que otro artesano, un carnicero, un panadero, un herrero y demás...
Fred esperó pacientemente cuatro años en aquellas difíciles condiciones, hasta que fue evidente que no había futuro en aquella plantación. El valor del caucho se había desplomado y todavía no había empezado el rearme europeo, pero los nuevos productos sintéticos acaparaban el mercado. Los gobiernos y las compañías pidieron entonces a los directores de plantaciones, que se rebajaran el sueldo un veinte por ciento como condición para conservar el puesto, y en el caso de los solteros, debían elegir entre enviar a buscar a sus prometidas o volver a Inglaterra.
Una noche que meditaba en su situación tan delicada, su sirviente lo interrumpió con una petición:
- Amo Fred, afuera está el carpintero del poblado. Le ruega que salga.
Por regla general, la rutina de Fred era levantarse a las cinco am, recorrer la hacienda durante dos horas y luego sentarse en la galería para celebrar la recepción matinal, en la que atendía peticiones y quejas o dirimía disputas. Como madrugaba tanto, se acostaba a las nueve de la noche y la petición se hizo a las 10. Estuvo a punto de decir:"Por la mañana" cuando pensó que, si no podía esperar, quizás se tratase de algo grave...y dijo:
- Que pase.
El sirviente titubeó:
- No quiere entrar, Amo. No es digno...
Fred se levantó, abrió la puerta mosquitera y salió al portal. Afuera, la noche tropical era como un cálido terciopelo y los enormes mosquitos, voraces. En un remanso de luz delante de la galería, se encontraba un menudo hombre, de enigmático rostro, que se notaba tenso y angustiado. Era el carpintero, un japonés, el único que había en el poblado, y Fred sabía que tenía esposa e hijos y que no se relacionaba con nadie. El hombre hizo una profunda reverencia.
- Es mi hijo, Máster. El niño está muy enfermo. Sufre mucho y temo por su vida.
Fred pidió unas linternas y fueron al pueblo. El niño tenía unos diez años y sufría fuertes dolores de estómago. Su atribulada madre, estaba en cuclillas en un rincón. Fred no era médico, ni siquiera paramédico, pero gracias a un curso obligatorio de primeros auxilios, y unos cuantos libros de medicina poseía los conocimientos necesarios para reconocer una apendicitis aguda. Reinaba la más absoluta oscuridad, y era casi medianoche. El hospital de la ciudad más cercana se hallaba a 100 km de distancia, pero Fred sabía que si la apendicitis derivaba en una peritonitis, resultaría mortal, por lo que pidió que le llevaran la moto con el tanque lleno, y le dijo al japonés que amarrara al niño con la faja de su esposa a su espalda, y a continuación se puso en marcha. El trayecto fue infernal, pues todos los depredadores acechan de noche. Fred tardó casi una hora en llegar a la carretera principal por el sendero lleno de baches...
Estaba a punto de romper el alba, horas después, cuando entró en el patio del hsopital de la ciudad, y pidió a gritos que alguien lo ayudara. Apareció el personal de enfermaría y se llevaron al niño en camilla. Por suerte, un médico británico salía de su turno de noche, pero al echar un vistazo al niño y lo trasladó de inmediato al quirófano.
Más tarde, luego de operar al niño, el doctor se reunió con Fred y le dijo que había llegado justo a tiempo, pues el apéndice había estado a punto de reventar con resultados letales, pero que el niño viviría.
Luego de repostar combustible, Fred regresó a la plantación para tranquilizar a los padres, los cuales, como asiáticos al fin, estaban impasibles pero ojerosos, y en pocas horas, se puso al día en el trabajo atrasado.
Cuatro días más tarde, el carpintero japonés apareció de nuevo, esta vez a plena luz del día, y esperó a Fred cuando volvía del almacén de látex para cenar. El hombre mantuvo la cabeza gacha mientras hablaba:
- Máster, mi hijo vivirá. En mi cultura, cuando un hombre debe a otro lo que yo le debo a usted, tiene que ofrecerle lo más valios que posee. Pero yo soy pobre y no tengo nada que ofrecerle, salvo una cosa: Un CONSEJO.- Entonces levantó la cabeza y mirando a Fred fijamente a la cara, le dijo: - Váyase de Malasia, Máster. Si aprecia su vida, váyase de Malasia...y dando la vuelta, se marchó.
Eran los primeros días del año 1941, y Fred sabía que algo grave estaba pasando en Malasia y en todo el sudeste asiático, y acertadamente, tomó la sabia decisión de seguir el consejo del carpintero japonés, y regresó a Inglaterra renunciando el empleo en Malasia...
Unos meses más tarde, el Imperio japonés atacó por todos los frentes en Malasia, gracias a la gran cantidad de espías que había distribuido por todo su territorio, uno de los cuales, era el humilde carpintero japonés. Fred supo años más tarde, que todos sus amigos ingleses y de otras nacionalidades europeas que había en Malasia, habían sido asesinados por las tropas japonesas...
De esa forma, Mister Fred hizo las maletas, se despidió de sus padres y de una novia que tenía, y embarcó hacia Singapur. Aprendió malayo, los entresijos de la gestión de una hacienda y de la producción de caucho, y dirigió la propiedad durante cinco años. Todos los días le escribía una carta de amor a su novia, y ella le respondía. Y el siguiente transatlántico de Inglaterra a Singapur llevaría la remesa de cartas de toda la semana, las cuales llegaban a la hacienda por río en la barcaza semanal.
La vida era solitaria, aislada, y sólo rompía esa rutina el viaje en moto al sur a través de la jungla infestada de animales hostiles, hasta la carretera general, donde cruzaba la calzada elevada y llegaba a una pequeña ciudad donde disfrutaba de una velada social en el club de hacendados. La hacienda que dirigía Fred era una inmensa extensión de gomeros plantados en líneas paralelas y rodeados de jungla, donde habitaban tigres, panteras negras y la muy temida hamadríade o cobra Real. Fred no tenía coche porque el camino hasta la carretera principal, unos 15 kilómetros a través de la jungla, era un sendero estrecho y sinuoso de grava de laterita roja, de modo que iba en moto.
Luego estaba el poblado, sencillo y pobre, en el que vivían los obreros chinos con sus esposas y familias. Y, como en cualquier pueblo, había algún que otro artesano, un carnicero, un panadero, un herrero y demás...
Fred esperó pacientemente cuatro años en aquellas difíciles condiciones, hasta que fue evidente que no había futuro en aquella plantación. El valor del caucho se había desplomado y todavía no había empezado el rearme europeo, pero los nuevos productos sintéticos acaparaban el mercado. Los gobiernos y las compañías pidieron entonces a los directores de plantaciones, que se rebajaran el sueldo un veinte por ciento como condición para conservar el puesto, y en el caso de los solteros, debían elegir entre enviar a buscar a sus prometidas o volver a Inglaterra.
Una noche que meditaba en su situación tan delicada, su sirviente lo interrumpió con una petición:
- Amo Fred, afuera está el carpintero del poblado. Le ruega que salga.
Por regla general, la rutina de Fred era levantarse a las cinco am, recorrer la hacienda durante dos horas y luego sentarse en la galería para celebrar la recepción matinal, en la que atendía peticiones y quejas o dirimía disputas. Como madrugaba tanto, se acostaba a las nueve de la noche y la petición se hizo a las 10. Estuvo a punto de decir:"Por la mañana" cuando pensó que, si no podía esperar, quizás se tratase de algo grave...y dijo:
- Que pase.
El sirviente titubeó:
- No quiere entrar, Amo. No es digno...
Fred se levantó, abrió la puerta mosquitera y salió al portal. Afuera, la noche tropical era como un cálido terciopelo y los enormes mosquitos, voraces. En un remanso de luz delante de la galería, se encontraba un menudo hombre, de enigmático rostro, que se notaba tenso y angustiado. Era el carpintero, un japonés, el único que había en el poblado, y Fred sabía que tenía esposa e hijos y que no se relacionaba con nadie. El hombre hizo una profunda reverencia.
- Es mi hijo, Máster. El niño está muy enfermo. Sufre mucho y temo por su vida.
Fred pidió unas linternas y fueron al pueblo. El niño tenía unos diez años y sufría fuertes dolores de estómago. Su atribulada madre, estaba en cuclillas en un rincón. Fred no era médico, ni siquiera paramédico, pero gracias a un curso obligatorio de primeros auxilios, y unos cuantos libros de medicina poseía los conocimientos necesarios para reconocer una apendicitis aguda. Reinaba la más absoluta oscuridad, y era casi medianoche. El hospital de la ciudad más cercana se hallaba a 100 km de distancia, pero Fred sabía que si la apendicitis derivaba en una peritonitis, resultaría mortal, por lo que pidió que le llevaran la moto con el tanque lleno, y le dijo al japonés que amarrara al niño con la faja de su esposa a su espalda, y a continuación se puso en marcha. El trayecto fue infernal, pues todos los depredadores acechan de noche. Fred tardó casi una hora en llegar a la carretera principal por el sendero lleno de baches...
Estaba a punto de romper el alba, horas después, cuando entró en el patio del hsopital de la ciudad, y pidió a gritos que alguien lo ayudara. Apareció el personal de enfermaría y se llevaron al niño en camilla. Por suerte, un médico británico salía de su turno de noche, pero al echar un vistazo al niño y lo trasladó de inmediato al quirófano.
Más tarde, luego de operar al niño, el doctor se reunió con Fred y le dijo que había llegado justo a tiempo, pues el apéndice había estado a punto de reventar con resultados letales, pero que el niño viviría.
Luego de repostar combustible, Fred regresó a la plantación para tranquilizar a los padres, los cuales, como asiáticos al fin, estaban impasibles pero ojerosos, y en pocas horas, se puso al día en el trabajo atrasado.
Cuatro días más tarde, el carpintero japonés apareció de nuevo, esta vez a plena luz del día, y esperó a Fred cuando volvía del almacén de látex para cenar. El hombre mantuvo la cabeza gacha mientras hablaba:
- Máster, mi hijo vivirá. En mi cultura, cuando un hombre debe a otro lo que yo le debo a usted, tiene que ofrecerle lo más valios que posee. Pero yo soy pobre y no tengo nada que ofrecerle, salvo una cosa: Un CONSEJO.- Entonces levantó la cabeza y mirando a Fred fijamente a la cara, le dijo: - Váyase de Malasia, Máster. Si aprecia su vida, váyase de Malasia...y dando la vuelta, se marchó.
Eran los primeros días del año 1941, y Fred sabía que algo grave estaba pasando en Malasia y en todo el sudeste asiático, y acertadamente, tomó la sabia decisión de seguir el consejo del carpintero japonés, y regresó a Inglaterra renunciando el empleo en Malasia...
Unos meses más tarde, el Imperio japonés atacó por todos los frentes en Malasia, gracias a la gran cantidad de espías que había distribuido por todo su territorio, uno de los cuales, era el humilde carpintero japonés. Fred supo años más tarde, que todos sus amigos ingleses y de otras nacionalidades europeas que había en Malasia, habían sido asesinados por las tropas japonesas...
sábado, 5 de enero de 2019
El Día de reyes en Preston
Mis recuerdos del día de Reyes en Preston
Nunca he sido un "bronquero". En mi ya larga vida sólo he llegado a las "manos" tres veces y la primera fue hace más de 56 años, precisamente 4 días antes del 6 de enero, Día de Reyes. En aquellos felices días de la infancia uno llamaba amigo al que jugaba "Monopoly" contigo y te acompañaba en la apasionante aventura de la pesca de "coquitos", mojarras y cuberetas en las entonces ricas aguas que bañaban las costas de Preston ( hoy en día eso es imposible pues ni los tamboriles ya existen por la tremenda contaminación y sobreexplotación pesquera realizada por los comunistas ). Y precisamente fue con un buen amigo mi primera pelea con los puños. Nos encontramos A y yo en el parque en la mañana de aquel 4 de enero de 1959 para planificar una pesquería y luego de debatir cómo conseguir la carnada, el tema de conversación derivó hacia el día de Reyes que se aproximaba. Yo le dije que les había pedido a los Reyes un tren eléctrico, y fue entonces cuando me dijo: "No seas "gil", los Reyes Magos no existen, son tus padres los que te compran los juguetes"...Yo le respondí que eso era una mentira, y que tenía que retractarse de lo que había dicho, y él me respondió: "Y qué vas a hacer, me vas a dar? Pues te repito: "! Los Reyes Magos son una mentira!!! Y en ése mismo momento, a pesar de que él era más alto que yo, le di un golpe en la cara que lo tiró al suelo. Pero inmediatamente se levantó y me golpeó fuertemente en la frente, y de esa forma continuámos en aquella pelea sin sentido, hasta que afortunadamente, apareció el señor Conde, el dueño del siglo XX y nos separó violentamente, diciéndonos que pararamos, pues el sabía que éramos amigos y que nuestras familias se llevaban muy bien. Nos pidió que nos diéramos las manos, a lo que yo me negué rotundamente, pero que lo haría si el decía que "los reyes Magos sí existían", a lo cual él también se negó...Así que no le quedó más remedio al señor Conde que decirnos: "Vaya Ud para su casa, "A", que yo voy a llevar a Raúl para la suya. Qué espectáculo para mi querida Madre, QEPD ver a su hijo con la frente hinchada y la camisa rota! El señor Conde le dijo con quién me había peleado y que el "otro tenía la boca rota, parecían dos gallos. Noelia". Mi Madre le dio las gracias y me sentó en la sala y con su dulzura acostumbrada me preguntó por qué había sido la bronca, y cuando se lo dije, me miró sonriendo y me dijo: " Uno no debe ir dando golpes por la vida, mejor es conversar para ponerse de acuerdo". Y luego me abrazó y me dio un beso en mi adolorida frente. Qué inocencia la de aquella época amigos míos! Y fue precisamente en ese año cuando yo supe la "verdad" sobre los "Reyes Magos" y "A" que ya no está con nosotros, y yo continuámos siendo grandes amigos que compartían la abundante pesca de los domingos.
Siempre que se acerca el 6 de enero, yo recuerdo la anécdota anterior, porque el relato bíblico para mí, tiene una suprema importancia desde el punto de vista de la Fe, de mi Fe. El relato bíblico habla de "magos", en el sentido de "sabios" o astrólogos que, orientados por una estrella, vinieron del "oriente"para adorar al Mesías recién nacido, y procedían de lo que es hoy Irak o Irán y que hicieron ese largo viaje de buena voluntad hasta Israel para celebrar el nacimiento de un niño judío: un viaje de buena voluntad que, veinte siglos después, nos parece del todo inconcebible, pero en el que yo creo por Fe.
Estos magos, luego de torpes indagaciones que les llevaron al palacio de Herodes, a quien sin proponérselo, dieron la pista del Mesías ( lo cual tuvo como secuela la matanza de los Inocentes y la huída de la Sagrada Familia a Egipto ) llegaron hasta la cuna humilde del recién nacido con tres regalos: oro, incienso y mirra, que simbolizan el triple ministerio de Jesús- su exaltación real, su oficio sacerdotal y su muerte y resurrección expiatoria- dieron pie a la creencia de que los donantes eran tres, basándose en el pasaje del profeta Isaías ( 60, 3 ), a que no sólo eran magos, sino también Reyes. Sus nombres Melchor, Gaspar y Baltasar se registran desde la edad Media. Pero, desde el punto de vista cristiano, del mensaje cristiano, lo más importante de estos personajes históricos ligados al nacimiento de Jesús, no era su condición de 'magos" o de Reyes, sino de extranjeros, de NO JUDIOS, lo cual resalta que el nacimiento del Mesías había ido más allá de las fronteras judías y su cultura y se proclamaba una religión Universal. Jesús, el recién nacido no es sólo el que "salvará al pueblo judío, su pueblo, de los pecados, como anunciara el
ángel a los pastores la Noche de Navidad, sino "también la Luz para alumbrar las naciones", y por eso a la visitación de los Reyes Magos también se le conoce como 'La epifanía o Manifestación, en la cual Jesús, el Mesías de Israel, se da a conocer a los otros pueblos del mundo representados en las personas de los Reyes magos.
Se dice que los restos de los auténticos tres Reyes Magos se encuentran en la Catedral de Colonia, templo que está bajo su advocación, y las reliquias de los tres Reyes Magos son expuestas a la veneración pública. Más allá de las dudas y la inexistencia de "pruebas" de la existencia "histórica" de los tres sabios que viajaran en busca de Jesús guiados por una Estrella, en los nefastos días del reinado del rey asesino Herodes, la visita anual de estos tres imponentes personajes de la tradición más pura Cristiana, continúa ilusionando a millones de niños del mundo entero, como hace 56 años me ilusionaba a mí, y a muchos de los que lean estas humildes líneas surgidas de la Fe inquebrantable que me mantiene en pie por la Gracia de Dios y de su Hijo Jesucristo. Por eso mi humilde arbolito y su más humilde Nacimiento, esperan mañana a mi querida nietecita Lucy, que vendrá a recoger los regalos que Melchor le trajo...Y contra este hecho, nacido de la tradición Cristiana, no pueden, ni podrán el materialismo malsano y putrefacto que pulula hoy, desgraciadamente, por un mundo enloquecido por las tecnologías, las guerras y la corrupción! Bendito el que viene en Nombre del Señor! Bendito sea el día de Reyes! Feliz Día de Reyes!
Nunca he sido un "bronquero". En mi ya larga vida sólo he llegado a las "manos" tres veces y la primera fue hace más de 56 años, precisamente 4 días antes del 6 de enero, Día de Reyes. En aquellos felices días de la infancia uno llamaba amigo al que jugaba "Monopoly" contigo y te acompañaba en la apasionante aventura de la pesca de "coquitos", mojarras y cuberetas en las entonces ricas aguas que bañaban las costas de Preston ( hoy en día eso es imposible pues ni los tamboriles ya existen por la tremenda contaminación y sobreexplotación pesquera realizada por los comunistas ). Y precisamente fue con un buen amigo mi primera pelea con los puños. Nos encontramos A y yo en el parque en la mañana de aquel 4 de enero de 1959 para planificar una pesquería y luego de debatir cómo conseguir la carnada, el tema de conversación derivó hacia el día de Reyes que se aproximaba. Yo le dije que les había pedido a los Reyes un tren eléctrico, y fue entonces cuando me dijo: "No seas "gil", los Reyes Magos no existen, son tus padres los que te compran los juguetes"...Yo le respondí que eso era una mentira, y que tenía que retractarse de lo que había dicho, y él me respondió: "Y qué vas a hacer, me vas a dar? Pues te repito: "! Los Reyes Magos son una mentira!!! Y en ése mismo momento, a pesar de que él era más alto que yo, le di un golpe en la cara que lo tiró al suelo. Pero inmediatamente se levantó y me golpeó fuertemente en la frente, y de esa forma continuámos en aquella pelea sin sentido, hasta que afortunadamente, apareció el señor Conde, el dueño del siglo XX y nos separó violentamente, diciéndonos que pararamos, pues el sabía que éramos amigos y que nuestras familias se llevaban muy bien. Nos pidió que nos diéramos las manos, a lo que yo me negué rotundamente, pero que lo haría si el decía que "los reyes Magos sí existían", a lo cual él también se negó...Así que no le quedó más remedio al señor Conde que decirnos: "Vaya Ud para su casa, "A", que yo voy a llevar a Raúl para la suya. Qué espectáculo para mi querida Madre, QEPD ver a su hijo con la frente hinchada y la camisa rota! El señor Conde le dijo con quién me había peleado y que el "otro tenía la boca rota, parecían dos gallos. Noelia". Mi Madre le dio las gracias y me sentó en la sala y con su dulzura acostumbrada me preguntó por qué había sido la bronca, y cuando se lo dije, me miró sonriendo y me dijo: " Uno no debe ir dando golpes por la vida, mejor es conversar para ponerse de acuerdo". Y luego me abrazó y me dio un beso en mi adolorida frente. Qué inocencia la de aquella época amigos míos! Y fue precisamente en ese año cuando yo supe la "verdad" sobre los "Reyes Magos" y "A" que ya no está con nosotros, y yo continuámos siendo grandes amigos que compartían la abundante pesca de los domingos.
Siempre que se acerca el 6 de enero, yo recuerdo la anécdota anterior, porque el relato bíblico para mí, tiene una suprema importancia desde el punto de vista de la Fe, de mi Fe. El relato bíblico habla de "magos", en el sentido de "sabios" o astrólogos que, orientados por una estrella, vinieron del "oriente"para adorar al Mesías recién nacido, y procedían de lo que es hoy Irak o Irán y que hicieron ese largo viaje de buena voluntad hasta Israel para celebrar el nacimiento de un niño judío: un viaje de buena voluntad que, veinte siglos después, nos parece del todo inconcebible, pero en el que yo creo por Fe.
Estos magos, luego de torpes indagaciones que les llevaron al palacio de Herodes, a quien sin proponérselo, dieron la pista del Mesías ( lo cual tuvo como secuela la matanza de los Inocentes y la huída de la Sagrada Familia a Egipto ) llegaron hasta la cuna humilde del recién nacido con tres regalos: oro, incienso y mirra, que simbolizan el triple ministerio de Jesús- su exaltación real, su oficio sacerdotal y su muerte y resurrección expiatoria- dieron pie a la creencia de que los donantes eran tres, basándose en el pasaje del profeta Isaías ( 60, 3 ), a que no sólo eran magos, sino también Reyes. Sus nombres Melchor, Gaspar y Baltasar se registran desde la edad Media. Pero, desde el punto de vista cristiano, del mensaje cristiano, lo más importante de estos personajes históricos ligados al nacimiento de Jesús, no era su condición de 'magos" o de Reyes, sino de extranjeros, de NO JUDIOS, lo cual resalta que el nacimiento del Mesías había ido más allá de las fronteras judías y su cultura y se proclamaba una religión Universal. Jesús, el recién nacido no es sólo el que "salvará al pueblo judío, su pueblo, de los pecados, como anunciara el
ángel a los pastores la Noche de Navidad, sino "también la Luz para alumbrar las naciones", y por eso a la visitación de los Reyes Magos también se le conoce como 'La epifanía o Manifestación, en la cual Jesús, el Mesías de Israel, se da a conocer a los otros pueblos del mundo representados en las personas de los Reyes magos.
Se dice que los restos de los auténticos tres Reyes Magos se encuentran en la Catedral de Colonia, templo que está bajo su advocación, y las reliquias de los tres Reyes Magos son expuestas a la veneración pública. Más allá de las dudas y la inexistencia de "pruebas" de la existencia "histórica" de los tres sabios que viajaran en busca de Jesús guiados por una Estrella, en los nefastos días del reinado del rey asesino Herodes, la visita anual de estos tres imponentes personajes de la tradición más pura Cristiana, continúa ilusionando a millones de niños del mundo entero, como hace 56 años me ilusionaba a mí, y a muchos de los que lean estas humildes líneas surgidas de la Fe inquebrantable que me mantiene en pie por la Gracia de Dios y de su Hijo Jesucristo. Por eso mi humilde arbolito y su más humilde Nacimiento, esperan mañana a mi querida nietecita Lucy, que vendrá a recoger los regalos que Melchor le trajo...Y contra este hecho, nacido de la tradición Cristiana, no pueden, ni podrán el materialismo malsano y putrefacto que pulula hoy, desgraciadamente, por un mundo enloquecido por las tecnologías, las guerras y la corrupción! Bendito el que viene en Nombre del Señor! Bendito sea el día de Reyes! Feliz Día de Reyes!
lunes, 24 de diciembre de 2018
La Nochebuena en Preston en los '50
Hoy he recordado nítidamente aquellas "Nochebuenas" de mi infancia, donde las familias celebraban alrededor de una mesa, donde el invitado "especial" era el puerco asado. Y he meditado sobre qué diferentes eran a las de hoy en día, en las que a veces se olvida su importancia...
En los días previos, todos se preparaban de diferentes maneras. En la Iglesia católica, un mes antes comenzaban los preparativos para escenificar el Nacimiento de Jesús en la Misa del Gallo ( 12 de la noche del 25 ), lo cual contaba principalmente, con los ensayos, en los cuales los principales personajes se iban adecuando a las figuras históricas que iban a representar ( San José, la Virgen María, los Angeles, pastores...), todo dentro de una mística y emoción realmente destacables. Mientras, los habitantes hacían acopio de los dulces propios de la época, como los turrones de alicante u jijona, uvas, manzanas, sidras y vinos, y daban gracias a Dios porque podían hacerlo, porque habían personas que, por diferentes motivos, carecían de los recursos necesarios...
El día 24 de diciembre, por la mañana, comenzaba el sacrificio de los puercos, para meterlos en un sartén adecuado, y llevarlos a la panadería para asarlos. Los gritos se oían en todos los barrios, y como tal, formaban parte de la fiesta. Sobre las 7 PM, las familias, reunidas alrededor de una mesa adornada con los mejores manteles que cada cual poseía, cenaban dando gracias a Dios, y a la medianoche, comenzaban a ir hacia la Iglesia católica para la Misa del Gallo, y a través de ella, darle la bienvenida como cada año, al Niño Jesús. Todavía recuerdo las Homilías del Padre Emerio, llamando a la reconciliación y a compartir con los más necesitados...
Amigos míos, hoy es Nochebuena, y aunque estamos muy lejos de aquellas de nuestra niñez, tratemos de que la cena de hoy, sea para bien de nuestras familias, y aunque las conversaciones de nuestros "viejos" nos parezcan a veces no acordes con el "modernismo" actual, piensen que deben dar gracias a Dios porque todavía los tienen, porque solamente El Señor sabe, si el año que viene estarán. Porque más allá de los regalos, propios del consumismo desaforado a veces, lo que celebramos es el advenimiento del Hijo de Dios, que se hizo Hombre para cargar con TODOS los pecados de esta Humanidad que en ocasiones se deshumaniza. Piensen amigos míos que, hoy y mañana estaremos más cerca de Dios, y tratemos de que SIEMPRE, a lo largo de TODO un año, estemos más cerca de El, del que viene en Nombre del Señor. Feliz Navidad y que Dios los bendiga!
En los días previos, todos se preparaban de diferentes maneras. En la Iglesia católica, un mes antes comenzaban los preparativos para escenificar el Nacimiento de Jesús en la Misa del Gallo ( 12 de la noche del 25 ), lo cual contaba principalmente, con los ensayos, en los cuales los principales personajes se iban adecuando a las figuras históricas que iban a representar ( San José, la Virgen María, los Angeles, pastores...), todo dentro de una mística y emoción realmente destacables. Mientras, los habitantes hacían acopio de los dulces propios de la época, como los turrones de alicante u jijona, uvas, manzanas, sidras y vinos, y daban gracias a Dios porque podían hacerlo, porque habían personas que, por diferentes motivos, carecían de los recursos necesarios...
El día 24 de diciembre, por la mañana, comenzaba el sacrificio de los puercos, para meterlos en un sartén adecuado, y llevarlos a la panadería para asarlos. Los gritos se oían en todos los barrios, y como tal, formaban parte de la fiesta. Sobre las 7 PM, las familias, reunidas alrededor de una mesa adornada con los mejores manteles que cada cual poseía, cenaban dando gracias a Dios, y a la medianoche, comenzaban a ir hacia la Iglesia católica para la Misa del Gallo, y a través de ella, darle la bienvenida como cada año, al Niño Jesús. Todavía recuerdo las Homilías del Padre Emerio, llamando a la reconciliación y a compartir con los más necesitados...
Amigos míos, hoy es Nochebuena, y aunque estamos muy lejos de aquellas de nuestra niñez, tratemos de que la cena de hoy, sea para bien de nuestras familias, y aunque las conversaciones de nuestros "viejos" nos parezcan a veces no acordes con el "modernismo" actual, piensen que deben dar gracias a Dios porque todavía los tienen, porque solamente El Señor sabe, si el año que viene estarán. Porque más allá de los regalos, propios del consumismo desaforado a veces, lo que celebramos es el advenimiento del Hijo de Dios, que se hizo Hombre para cargar con TODOS los pecados de esta Humanidad que en ocasiones se deshumaniza. Piensen amigos míos que, hoy y mañana estaremos más cerca de Dios, y tratemos de que SIEMPRE, a lo largo de TODO un año, estemos más cerca de El, del que viene en Nombre del Señor. Feliz Navidad y que Dios los bendiga!
viernes, 30 de noviembre de 2018
Collage de Personajes Inolvidables de Preston I : El Maestro Irlando López y los hermanos Vera.
Con mi renovado interés por la pintura, he abandonado un poco mi deseo de escribir sobre Preston, lo cual no creo correcto dada la importancia de rescatar la Memoria de un pueblo, la cual en mi opinión, radica en el desarrollo de la vida de sus habitantes. Por todo lo anterior, he decidido retomar las historias sobre los más destacados, partiendo de un "collage" que estará siempre formado por no menos de dos personalidades, en dependencia de mis recuerdos.
En este primer Collage he incluido a cuatro personajes y comenzaré por Irlando López.
Desde su iniciación como ayudante de dulcero allá por los años'40 finales en Mayarí, Irlando sintió una pasión, que crecería con los años, por el arte de hacer dulces finos. En el año '50, fue contratado como Maestro dulcero por Servando Conde, dueño del Siglo XX, y a partir de ahí, su desempeño no hizo más que mejorar. La gran vidriera de los dulces del Siglo XX siempre estaba llena de exquisiteces hechas por Irlando: Marquesitas, capuchinos, pasteles de guayaba y de carne, señoritas...Eran deliciosos TODOS! Amigos míos es sabido que en Miami hay una gran cantidad de Bakery's y muy buenos. Pero les digo que en NINGUNO de ellos he encontrado el SABOR que tenían los dulces que hacía este Señor del dulce en Preston. Quizás los pasteles que hacen en el Versalles, sean los únicos que se le parecen...
Además, Irlando era un magnífico ser humano, que siempre trató de ayudar a todos los que lo rodeaban. Con la llegada de las "termitas" todo comenzó a degenerar y a escasear pero la calidad de los dulces que hacía Irlando, seguía siendo la misma. En la dulcería que estaba frente al Hotel Miramar, actualmente abandonado y en ruinas, Irlando ayudado por Imao Matsumoto, y Niño Guerra, continúo su labor a pesar de los pesares, y avanzado el tiempo, y ya jubilado, se fue para la Habana, donde radicaban sus hijos, donde terminó como Maestro repostero del Hotel Capri, luego de ganarle una competencia a 10 maestros de la capital. En ese lugar siguió haciendo los dulces finos de su juventud, porque es de suponer que, existían los materiales de calidad en ese hotel de lujo. Cuánto recuerdo de mi niñez, los exquisitos dulces del Siglo XX! En aquellos buenos tiempos una marquesita, un pastel, valían 5 centavos!! Los que peinamos canas, NUNCA olvidaremos al gran Maestro Repostero Irlando López!
Los hermanos Vera eran 4: Manuel, Marcelo, Domingo y Pipe ( así lo llamaban todos en Preston y yo no recuerdo su nombre ) y llegaron a Preston desde la lejana Canarias. Manuel era el mayor y era carpintero. Se decía que era el mejor constructor de barcos pequeños para pescar, y yo, aunque lo conocí ya muy viejo, aunque fuerte, puedo dar fe de ello, pues cuando me compré mi primer barquito, una chalana de sólo 11 pies y un cuarto, él la reparó completa solo con un serrucho, una hachuela, un martillo y un cepillo. Vivía en la calle E con su esposa y un hijo creo. Tite y Domingo trabajaban en el Central, y pescaban en el llamado Tiempo Muerto y más. Los dos eran magníficos pescadores al igual que Marcelo, que había convertido su trabajo como pescador, en todo un Arte. Imagínense que, este señor iba por las casas para que las personas le dijeran qué pescado querían comer ( curvino, ronco, biajaiba, pargo, sierra...) y él se los traía puntualmente. Mi querida madre, qepd, le encargaba curvinos pequeños y un serrucho de 3 a 5 libras para los jueves, y una lata de camarones para los sábados, y como un reloj, Marcelo los llevaba. Yo que era muy pequeño, 7 u 8 años, y generalmente estaba jugando frente a la casa, era el que pregonaba: "Mamá llegó Marcelo con el pescado". En mi cuadra eran varios los vecinos que le encargaban pescado, y casi todos, de distintas especies. Cómo era posible? Además de sus increíbles conocimientos de pesca, la Bahía en esa época, estaba prácticamente virgen y cuidada, condiciones que desaparecerían en los años '70 hasta hoy, por la encarnizada sobre explotación pesquera ( pesca indiscriminada con chinchorros entre otras cosas ), y la contaminación provocada por el hombre...
Dominguillo también era todo un maestro de la pesca y del tiempo, capacidades que pude conocer muy bien. Cuando La Gaviota, que era el nombre de la pequeña chalana que compré estuvo lista en el patio de la casa de Manuel, le pedí a Dominguillo que me ayudara a confeccionar una vela ( no tenía motor ), y que luego me enseñara a navegar con ella. El me contestó que no había problemas, que consiguiera 16 sacos de azúcar blanca, los cuales eran de un lienzo bastante bueno ( yo también hice con ellos bastidores para los cuadros que pinté en la década de los '80 ), y que le avisara cuando los tuviera, y así lo hice. Pero primero, como estábamos en menguante, me dijo que iríamos a cortar dos palos de patabán en el manglar para el mástil y la botavara ( en aquellos tiempos todavía se podía hacer, pero dicen que ya NO HAY mangles ). Luego que tuvimos el mástil, la botavara ( medía 18 pies ) y los sacos limpios y cortados, Dominguillo fue a la casa, acomodó la tela en el espacio entre el mástil y la botavara, y le enseño a mi esposa a coser la vela. Los dos siguientes meses, fueron de entrenamiento para mí y cuando aprendí a navegar a vela, fuimos, Domingo en su chalana "María del Rosario" ( ese era el nombre de su difunta esposa ) y yo en la "Gaviota" a pescar cojinúas a la Bolla de la Luz.
Todas las tardes, Dominguillo iba a los muros, y miraba para las montañas de Mayarí, generalmente rodeadas de nubes, y por el color de esas nubes, él sabía si, al día siguiente iba a soplar viento fuerte y más o menos a qué hora...Su sabiduría era tanta, que su hermano Pipe siempre le consultaba antes de salir, porque Domingo NUNCA se equivocaba. El estaba en su chalana, por la madrugada, con una gran oscuridad, y aparentemente dormido, y de pronto, se "despertaba" y decía: Lanza los cordeles, que ya están aquí ( las cojinúas )! Increíble.
En el "Collage" de hoy, he escrito sobre excelentes seres humanos, muy humildes, pero serviciales, los cuales desempeñaron su papel en el desarrollo de Preston. Descansen en Paz!
Nota: Las chalanas son embarcaciones de fondeo plano y los botes tienen el fondo cóncavo. La navegación a vela más simple, se hace con mástil y botavara.
En este primer Collage he incluido a cuatro personajes y comenzaré por Irlando López.
Desde su iniciación como ayudante de dulcero allá por los años'40 finales en Mayarí, Irlando sintió una pasión, que crecería con los años, por el arte de hacer dulces finos. En el año '50, fue contratado como Maestro dulcero por Servando Conde, dueño del Siglo XX, y a partir de ahí, su desempeño no hizo más que mejorar. La gran vidriera de los dulces del Siglo XX siempre estaba llena de exquisiteces hechas por Irlando: Marquesitas, capuchinos, pasteles de guayaba y de carne, señoritas...Eran deliciosos TODOS! Amigos míos es sabido que en Miami hay una gran cantidad de Bakery's y muy buenos. Pero les digo que en NINGUNO de ellos he encontrado el SABOR que tenían los dulces que hacía este Señor del dulce en Preston. Quizás los pasteles que hacen en el Versalles, sean los únicos que se le parecen...
Además, Irlando era un magnífico ser humano, que siempre trató de ayudar a todos los que lo rodeaban. Con la llegada de las "termitas" todo comenzó a degenerar y a escasear pero la calidad de los dulces que hacía Irlando, seguía siendo la misma. En la dulcería que estaba frente al Hotel Miramar, actualmente abandonado y en ruinas, Irlando ayudado por Imao Matsumoto, y Niño Guerra, continúo su labor a pesar de los pesares, y avanzado el tiempo, y ya jubilado, se fue para la Habana, donde radicaban sus hijos, donde terminó como Maestro repostero del Hotel Capri, luego de ganarle una competencia a 10 maestros de la capital. En ese lugar siguió haciendo los dulces finos de su juventud, porque es de suponer que, existían los materiales de calidad en ese hotel de lujo. Cuánto recuerdo de mi niñez, los exquisitos dulces del Siglo XX! En aquellos buenos tiempos una marquesita, un pastel, valían 5 centavos!! Los que peinamos canas, NUNCA olvidaremos al gran Maestro Repostero Irlando López!
Los hermanos Vera eran 4: Manuel, Marcelo, Domingo y Pipe ( así lo llamaban todos en Preston y yo no recuerdo su nombre ) y llegaron a Preston desde la lejana Canarias. Manuel era el mayor y era carpintero. Se decía que era el mejor constructor de barcos pequeños para pescar, y yo, aunque lo conocí ya muy viejo, aunque fuerte, puedo dar fe de ello, pues cuando me compré mi primer barquito, una chalana de sólo 11 pies y un cuarto, él la reparó completa solo con un serrucho, una hachuela, un martillo y un cepillo. Vivía en la calle E con su esposa y un hijo creo. Tite y Domingo trabajaban en el Central, y pescaban en el llamado Tiempo Muerto y más. Los dos eran magníficos pescadores al igual que Marcelo, que había convertido su trabajo como pescador, en todo un Arte. Imagínense que, este señor iba por las casas para que las personas le dijeran qué pescado querían comer ( curvino, ronco, biajaiba, pargo, sierra...) y él se los traía puntualmente. Mi querida madre, qepd, le encargaba curvinos pequeños y un serrucho de 3 a 5 libras para los jueves, y una lata de camarones para los sábados, y como un reloj, Marcelo los llevaba. Yo que era muy pequeño, 7 u 8 años, y generalmente estaba jugando frente a la casa, era el que pregonaba: "Mamá llegó Marcelo con el pescado". En mi cuadra eran varios los vecinos que le encargaban pescado, y casi todos, de distintas especies. Cómo era posible? Además de sus increíbles conocimientos de pesca, la Bahía en esa época, estaba prácticamente virgen y cuidada, condiciones que desaparecerían en los años '70 hasta hoy, por la encarnizada sobre explotación pesquera ( pesca indiscriminada con chinchorros entre otras cosas ), y la contaminación provocada por el hombre...
Dominguillo también era todo un maestro de la pesca y del tiempo, capacidades que pude conocer muy bien. Cuando La Gaviota, que era el nombre de la pequeña chalana que compré estuvo lista en el patio de la casa de Manuel, le pedí a Dominguillo que me ayudara a confeccionar una vela ( no tenía motor ), y que luego me enseñara a navegar con ella. El me contestó que no había problemas, que consiguiera 16 sacos de azúcar blanca, los cuales eran de un lienzo bastante bueno ( yo también hice con ellos bastidores para los cuadros que pinté en la década de los '80 ), y que le avisara cuando los tuviera, y así lo hice. Pero primero, como estábamos en menguante, me dijo que iríamos a cortar dos palos de patabán en el manglar para el mástil y la botavara ( en aquellos tiempos todavía se podía hacer, pero dicen que ya NO HAY mangles ). Luego que tuvimos el mástil, la botavara ( medía 18 pies ) y los sacos limpios y cortados, Dominguillo fue a la casa, acomodó la tela en el espacio entre el mástil y la botavara, y le enseño a mi esposa a coser la vela. Los dos siguientes meses, fueron de entrenamiento para mí y cuando aprendí a navegar a vela, fuimos, Domingo en su chalana "María del Rosario" ( ese era el nombre de su difunta esposa ) y yo en la "Gaviota" a pescar cojinúas a la Bolla de la Luz.
Todas las tardes, Dominguillo iba a los muros, y miraba para las montañas de Mayarí, generalmente rodeadas de nubes, y por el color de esas nubes, él sabía si, al día siguiente iba a soplar viento fuerte y más o menos a qué hora...Su sabiduría era tanta, que su hermano Pipe siempre le consultaba antes de salir, porque Domingo NUNCA se equivocaba. El estaba en su chalana, por la madrugada, con una gran oscuridad, y aparentemente dormido, y de pronto, se "despertaba" y decía: Lanza los cordeles, que ya están aquí ( las cojinúas )! Increíble.
En el "Collage" de hoy, he escrito sobre excelentes seres humanos, muy humildes, pero serviciales, los cuales desempeñaron su papel en el desarrollo de Preston. Descansen en Paz!
Nota: Las chalanas son embarcaciones de fondeo plano y los botes tienen el fondo cóncavo. La navegación a vela más simple, se hace con mástil y botavara.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)










